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Perspectiva

La apelación de Bogdan Syrotiuk expone un montaje político

Bogdan Syrotiuk, fundador y dirigente de la Joven Guardia de Bolchevique-Leninistas.

Los abogados del socialista y activista antibélico ucraniano Bogdan Syrotiuk presentaron dos apelaciones separadas el 9 de septiembre, contra la condena de 15 años de prisión que le impuso, el 10 de agosto, el Tribunal de Distrito de la Ciudad de Pervomaisk, en la región ucraniana de Nikoláiev.

Un escrito de 24 páginas, preparado por uno de sus abogados defensores, ofrece una exposición demoledora del veredicto. Demuestra que Bogdan fue condenado por sus opiniones políticas, sus escritos y su colaboración editorial con el World Socialist Web Site.

La apelación califica al veredicto de “ilegal e infundado”, y le pide al Tribunal de Apelaciones de Nikoláiev que lo anule y cierre el proceso, porque los actos atribuidos a Bogdan no constituyen alta traición bajo la Parte 2 del Artículo 111 del Código Penal ucraniano.

Bajo el Artículo 111, la fiscalía debía establecer la asistencia intencional a un Estado u organización extranjeros que llevaran a cabo actividad subversiva contra Ucrania, y probar el dolo directo: que Bogdan sabía que dicha actividad estaba teniendo lugar, y que tenía la intención consciente de asistirla.

La fiscalía no probó nada de esto.

Como afirma la apelación, el caso se construyó “principalmente sobre el contenido de las declaraciones políticas e históricas de Syrotiuk B.I., sin probar el hecho específico de su asistencia al Estado agresor en la realización de actividades subversivas contra Ucrania”.

La defensa señala que la crítica al gobierno ucraniano, a la OTAN o a Estados Unidos, las posiciones anticapitalistas y antiimperialistas, y la crítica a figuras históricas nacionalistas, no constituyen alta traición.

La fiscalía no presentó evidencia de contacto entre Bogdan y representantes de la Federación Rusa, ninguna coordinación con funcionarios rusos, ninguna tarea o instrucción proveniente de Rusia, ninguna transferencia de información a representantes rusos, ninguna asistencia a administraciones de ocupación o a fuerzas militares rusas, y ninguna participación en actividad subversiva organizada.

Lo que la evidencia realmente establece, afirma la apelación, es “la redacción de textos, la traducción, la recopilación de materiales de entrevistas, y la comunicación con los editores de una publicación internacional pública”.

En otras palabras: periodismo y actividad política.

Para salvar esta enorme brecha probatoria, el veredicto trató al WSWS y al Comité Internacional de la Cuarta Internacional como una “organización extranjera” supuestamente dedicada a la actividad subversiva en la esfera de la información, y los artículos y el trabajo editorial de Bogdan como asistencia a esa actividad.

Pero también aquí, la apelación demuestra que los elementos decisivos fueron afirmados, no probados. “El veredicto no establece la actividad subversiva del WSWS/CICI en el sentido del Artículo 111, la asistencia de B.I. Syrotiuk a dicha actividad, ni el dolo directo necesario”, afirma. “En lugar de probar estos elementos constitutivos, las características políticas de las publicaciones y la evidencia de cooperación editorial sustituyen a su prueba”.

Este es el núcleo del montaje político.

El fallo se apoyó en gran medida en una carta del 10 de abril de 2024 del Centro para la Contención de la Desinformación de Ucrania, que caracterizó al WSWS como un medio comunista que difundía presuntas “narrativas prorrusas”. La apelación señala que la carta no es un dictamen pericial forense, y que no establece control ruso, propósito hostil ni actividad subversiva.

Aún más dañino para el veredicto es el propio peritaje lingüístico forense de la fiscalía. Los expertos no encontraron en las publicaciones examinadas ningún llamado al derrocamiento del gobierno, a la liquidación de la estatalidad ucraniana, a cambios en las fronteras de Ucrania, a la cooperación con o asistencia a Rusia, a la transmisión de información al enemigo, ni a la realización de actividad subversiva.

Su conclusión general fue inequívoca: “No se registraron señales de propaganda dirigida a apoyar la agresión armada de la Federación Rusa contra Ucrania en las publicaciones N.º 1 a 14”.

El contenido íntegro de los seis artículos del WSWS usados para condenar a Bogdan contradice, de igual manera, la construcción de la fiscalía.

En “¡Por la organización de un movimiento internacional de trabajadores y jóvenes contra la guerra!”, la invasión rusa es descrita como “aventurerista”, y se subraya explícitamente su “carácter reaccionario”. El artículo llama a una lucha internacional de la clase obrera tanto contra el imperialismo occidental como contra el régimen de Putin.

Bogdan no fue el autor de otro de los artículos citados, “EE.UU. promete 'pasar a la ofensiva' contra Rusia”. Según el veredicto, su papel fue traducir el artículo del inglés al ucraniano y transmitirlo para su publicación.

Y en “¡Por la unidad de la clase obrera rusa y ucraniana!”, la posición difícilmente podría ser más clara. Afirma: “Nosotros... no apoyamos esta guerra, ni en Ucrania ni en Rusia”.

Otros artículos criticaban la rehabilitación del líder fascista ucraniano Stepán Bandera y de la Organización de Nacionalistas Ucranianos, y el homenaje al veterano de las Waffen-SS Yaroslav Hunka. Ninguno abogaba por una victoria rusa ni por la asistencia a las fuerzas rusas.

La apelación afirma directamente: “El defecto clave de la condena es que, en efecto, sustituye el concepto de 'posición política' por el concepto de 'actividad subversiva'”.

Resume la lógica del veredicto como una cadena de suposiciones sin sustento: “declaración política crítica → postura antiucraniana → apoyo a la posición de la Federación Rusa → actividad subversiva → traición”. Pero, subraya la defensa, “cada eslabón subsiguiente de esta cadena requiere una prueba independiente”.

Esto es precisamente lo que el tribunal de primera instancia no proporcionó. Convirtió el discurso político lícito, el periodismo, la traducción, las entrevistas y la colaboración política internacional en presunta evidencia de traición, al atribuirle un significado criminal a la oposición socialista a la guerra.

La apelación también invoca el Artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Citando jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, argumenta que el discurso político —incluidas las opiniones que “ofenden, escandalizan o perturban” al Estado— tiene derecho a una protección particularmente fuerte. En lugar de aplicar estos principios, el tribunal de primera instancia trató “los apartamientos de la narrativa política oficial como evidencia de subversión”.

La defensa le pide al Tribunal de Apelaciones de Nikoláiev que anule el veredicto del 10 de agosto y cierre el proceso penal. Alternativamente, busca la absolución de Bogdan, porque la fiscalía no logró probar los elementos del presunto delito más allá de toda duda razonable.

La apelación expone el carácter político del procesamiento de Bogdan. Un opositor socialista, tanto a la invasión rusa como a la política de guerra dirigida por la OTAN, fue transformado en un “traidor” porque se opuso a la línea nacionalista y proguerra del Estado ucraniano, y luchó por la unidad de los trabajadores rusos y ucranianos.

El WSWS respalda plenamente la defensa legal y el uso de todas las vías legales disponibles para anular este veredicto monstruoso. La propia apelación proporciona material adicional poderoso para exponer el montaje y movilizar la oposición a la persecución de Bogdan en todo el mundo.

Pero la libertad de Bogdan no puede dejarse en manos de los tribunales del mismo Estado que lo arrestó, prohibió al WSWS semanas después, y lo condenó a 15 años de prisión por actividad política socialista y antibélica.

La fuerza decisiva para asegurar su libertad es la clase obrera internacional. El WSWS intensificará y ampliará la campaña internacional por la libertad de Bogdan Syrotiuk. Hacemos un llamado a los trabajadores, los jóvenes, los periodistas, los académicos, los artistas y todos los defensores de los derechos democráticos a emprender esta lucha, y a llevarla a los centros de trabajo, los sindicatos, las escuelas y las universidades de todo el mundo.

Instamos a todos los lectores a firmar la petición en FreeBogdan.org, y a añadir una declaración de apoyo con sus propias palabras; a usar la herramienta de redacción de cartas del sitio para enviar una carta, en ucraniano y en su propio idioma, al Tribunal de Apelaciones de Nikoláiev (inbox@mka.court.gov.ua), con copia a freebogdan@wsws.org, exigiendo que se anule el veredicto y que Bogdan sea liberado de inmediato; a organizar declaraciones de apoyo desde sus centros de trabajo, sindicatos y centros de estudio; y a hacer una donación tan sustancial como sea posible a la campaña por su libertad.

¡Anulen el veredicto! ¡Libertad para Bogdan Syrotiuk!

(Artículo publicado originalmente en inglés el 13/09/2026).

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